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lunes, noviembre 02, 2009

"NOSOTROS EN NUESTRA CASA HAREMOS LO QUE QUERAMOS"



Resulta triste caminar por la plaza de Quart, y observar el desalentador aspecto que muestra la fachada del campanario, nadie debe dudar que una de las personas que más sufre por esta situación es el Alcalde.
 No en vano, es la persona que desde un principio ha tratado de evitar que se llegara a este punto. Desde el mismo momento en que descuelga el teléfono y tras varios intentos durante varios días logra que el "Vicario Episcopal" tenga a bien atenderle y a la pregunta de:



Alcalde- ¿Qué podemos hacer para resolver el problema del campanario de Quart?

Escucha la respuesta de:

Vicario- "Nosotros en nuestra casa haremos lo que queramos".

Y evidentemente así ha sido, no debemos olvidar que afortunada o desafortunadamente, la Iglesia de san Miguel no es propiedad municipal, ya se encargó el arzobispado de evitar que así fuera, para eso si que dispuso de recursos económicos. Era el momento de tragarse el orgullo y comenzar a trabajar.

El Alcalde después de llamar a muchas puertas, consiguió la subvención que permitirá asegurar la estabilidad estructural del campanario, y si Dios no lo remedia será el pueblo de Quart quien tenga que reparar en última instancia la fachada de la Iglesia. ¿Dónde están ahora aquellos que no quieren que la Iglesia sea del Ayto?

El Alcalde además de solicitar la subvención ha tratado de colaborar en todas las fases de la misma, no resulta fácil cuando dos de las personas que se sientan en la mesa para colaborar en la resolución del problema por parte de la Junta Parroquial son el número uno y dos del PP local.

Desgraciadamente, este es otro problema al que se enfrentan los habitantes de Quart de Les Valls, como si no tuvieran suficiente con ver el deplorable aspecto del templo, tienen que sufrir la politización de esta institución. La politización de las asociaciones del carácter que sean, comienza a ser un mal endémico que afecta a Quart y que comienza a pasarnos factura a todos los vecinos del pueblo.

Debe quedar claro que el Ayto no tiene ninguna obligación de aportar dinero para resolver el problema, ni si quiera resulta sencillo obtener financiación para tal fin al no ser propietario, además hay muchas voces dentro del municipio que no quieren que sea el pueblo quien pague los platos rotos. No obstante pese a todo, también debe quedar claro, que el Alcalde no permitirá que se prolongue por mucho más tiempo esta situación y aportará los medios necesarios para resolver el problema de la forma más lógica posible dentro de la irracionalidad que envuelve la situación creada.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Nene, ya te has pasao. Que ganas de liar y mentir, sera posible.